domingo, 31 de agosto de 2008

16 parpadeos del 31 de agosto de 2008... y se terminó el mes


Prohibido pasar - Antonio J. Cebrián
A causa de mi aspecto enfermizo, me negaban la entrada en todas partes. Harto de esta situación me pegué un tiro. Al llegar al Cielo, San Pedro me dijo: —Los suicidas no pueden pasar.

Genesis 3 - Saurio
Rajá de acá, ahora que te la sabés todas, rajá de acá, y andá a laburar, ¡gil!

Cómo es - José Luis Zárate Herrera
Sin saber cómo o por qué la película muestra su vida tal como es. La función resulta tan aburrida que se queda dormido a mitad de la cinta.

Voracidad – Sergio Gaut vel Hartman
Cuando Gregorio Samsa despertó convertido en una monstruosa cucaracha, el dinosaurio estaba allí y se lo zampó de un bocado. No obstante, insatisfecho, fue en busca de Spielberg, al que se la tenía jurada.

Esmeralda - Arantza Ruiz de Mendarozqueta
Una mujer brillante. Esmeralda del anillo de María Belén.

Agonía y Éxtasis - Jorge Martín
—¿Cuándo va a estar lista? —reclamaban.
—Cuando esté —respondía Miguel Ángel, pero en secreto dilataba el tiempo, demorando las horas en su reloj de arena; disfrutaba más de la gestación que del nacimiento.

Las últimas palabras de Gregorio Samsa - Miguel Dorelo
— ¡No, no! ¡Raaaiiiddd!

A Dios por Fermat – Daniel Frini
He descubierto una demostración realmente admirable de la existencia de Dios. Pero un microcuento de menos de cuarenta palabras es demasiado estrecho para contenerla.

Compras - José Luis Zárate Herrera
Adquirió unos lentes para ver mejor la oscuridad.

Primer encuentro - Magnus Dagon
La sombra se enamoró de la chica dormida. Tanto se resistió a irse que escapó y Peter tuvo que perseguirla.

Transformismo – Daniel Frini
Soy Nazareno Cruz. He sido maldecido. Por haber conocido el amor, los viernes de luna llena me transformo en Yésica.

La rosa - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
Soñé con la rosa. Cuando desperté, la rosa estaba en la mesa de luz.
Nadie me creyó, ni siquiera mi abuela, menos el curandero.
La rosa se marchitó y apenas recuerdo.
¿Habré soñado?

Otro dinosaurio – Sergio Gaut vel Hartman
—¿Qué hace despierto, señor Monterroso? ¿No le parece que debería irse a dormir de una vez para que esta ficción pueda concretarse como corresponde?

Loco madruga - Jorge Martín
Se despertó más temprano que el big bang y pescó el desorden infraganti. Le dio siete días para acomodarse. El caos se decía de otro modo hasta que él ordenó las letras. Es mi jefe.

Deportividad - Magnus Dagon
Con la construcción de los primeros robots humanoides los juegos olímpicos pasaron a ser paralímpicos.

Lista de las buenas películas de Spielberg, según Sergio Gaut vel Hartman - Miguel Dorelo



16 ráfagas del 31 de agosto de 2008


El sueño - Luis Mateo Diez
Soñé que un niño me comía. Desperté sobresaltado. Mi madre me estaba lamiendo. El rabo todavía me tembló durante un rato.

Orwell en la escuela - Saurio
—Señorita, señorita, el Gran Hermano me está mirando.

Productor – Sergio Gaut vel Hartman
—Yo pongo la pasta para hacer la peli —dijo el dinosaurio—. Y mi única condición, señor Welles, es que salga Spielberg despachurrado por Freddy o Hannibal Lecter. ¿Le parece mal?

Reunión de amigas - Miguel Dorelo
— ¡Divina!, cuanto tiempo sin vernos. Venite esta tarde a casa que preparo unas masas —dijo Yiya Murano.
—Voy. Llevo algo para beber —respondió Lucrecia Borgia.

Papá Teodoro
Alvaro Ruiz de Mendarozueta
—Papi, ¿porqué los cristales son soñadores?
—No sé, hijo, es más que humano.

Perspectiva de los espejos - Jorge Martin
Vayamos a ver a los muertos. Dejemos que nos hablen de sus éxitos y donde derrochan sus enormes fortunas. ¿Ven? No hay que perder las esperanzas: se puede estar más muerto todavía.

Admiración – Daniel Frini
—¡Un capo este Harry Truman! Desde Sodoma y Gomorra que no me divertía tanto —dijo Belcebú mientras admiraba el hongo de la bomba que deshizo Hiroshima.

Paredes - José Luis Zárate Herrera
Sé que las paredes oyen, hablan, tienen almas delatoras e instintos represivos. Si estoy prisionero en medio de ellas es porque he descubierto que, también, devoran.

Demasiado pronto – Magnus Dagon
El samurai atacó y su wakizasi refulgió con sangre verde. Acto seguido vio una estrella alejarse en el cielo.

Las vueltas de la vida - Saurio
—Un día yo era un dios egipcio respetado y temido y ahora sólo soy un viejo con cara de perro —se quejaba Anubis mientras hacía la cola para cobrar la jubilación.

Mesita de luz - Javier O. Trejo
Leyó antes de dormir. Cuando despertó, el libro de Monterroso todavía estaba allí.

Tertulia - Sergio Gaut vel Hartman
Estaban Bergman, Buñuel, Clair, Chaplin, Eisenstein, Fellini, Kubrick, Kurosawa, Visconti, Wajda y Welles hablando y tomando cerveza. De pronto entró un dinosaurio, idiota como todos los dinosaurios y preguntó:
—¿Alguno de ustedes es Spielberg?

La mascota - Jorge Martín
Él le dice que es hermosa, yo la hago sentir amada. Él le hace regalos costosos, saberse necesitada no es algo que se compra. Él, como otros, pasa; yo sigo incondicional en su regazo.

Caminos de la ciencia – Daniel Frini
—Doctor Frankestein: ¿y si en lugar de recorrer morgues y cementerios para hacer una criatura, prueba con la camarera de la taberna, esa de cabellos claros y pechos turgentes, que tanto le gusta?

Problema - José Luis Zárate Herrera
Tengo un terrible problema: mis sueños tienen insomnio y jamás los encuentro si no es en la vigilia, a la luz del sol, cuando no los necesito.

Ocio futurista - Magnus Dagon
Al fin completé el puzzle tetradimensional. Ya sólo necesito gente con que poblarlo.


sábado, 30 de agosto de 2008

Un único parpadeo del 30 de agosto de 2008


estecuentoesunademostracióndequesepuedeescribiruncuentodeceropala-
braspesealarestriccióndequetítuloynombredeautorfigurenenlacuentadepa-
labrasporqueestoqueestásleyendonoesunapalabraaceptadaporlarealacade-
miaespañolasinounchorizodeletrasasíqueahítenésuncuentodeceropalabras-
ylohizocuándonoSaurio.

15 ráfagas del 30 de agosto de 2008


La mujer ideal - José Luis Zárate Herrera
Sólo con una máquina de ensueños Josafat puede encontrar a la mujer ideal: una adolescente sin atractivos que usa su máquina de ensueños soñando a Josafat.

Dragones Sergio - Gaut vel Hartman
Cuando despertó, el dragón seguía allí.
—¿Dragón, Monterroso? ¿No era un dinosaurio?
—Sí —respondió el escritor—. Pero Spielberg compró los derechos y tengo que arreglarme con este mamarracho que me prestó la McCaffrey.

Falla - Jorge Martín
Mostró una antigua calavera perforada alguna vez por una feroz estocada. Pero lo que señaló fue el vacío donde debió estar el cerebro.
—Este es el hueco por donde los enemigos entraron en nuestras tierras.

Nota del autor – Magnus Dagon
Las leyendas se olvidaron de mencionar que la caja de Pandora estaba hecha de cristal.

Inicio de balada - João Ventura
“Baten leve, levemente...”, pensó el gato, que era bastante sordo, cuando batieron a la puerta. En realidad eran dos agentes de la policía que portaban una orden de allanamiento.

Fantasmagorías - Eliseo Diego
Desde muy joven —lo confieso— me han gustado los fantasmas Me apasionaban las historias de sus desventuras.
Hoy —lo confieso—, aproximándose la hora de convertirme en uno, ya no me gustan tanto.

Creación – Daniel Frini
¡Siete días! ¡Nada más que siete días! ¿Cómo quieren que haga algo interesante en tan poco tiempo? No va a ser un mundo bueno, no señor.

Chiste - Esteban Moscarda
Un planeta en medio de la nada cargando con tanta asquerosa Humanidad debe ser una joda.

Abandono - Inmaculada Luna
—¿Te has teñido de azul?
—No, es que cuando te marchaste se me cayó el mundo encima.

La influencia del ambiente - João Ventura
En el jardín de las virtudes, bien en medio del mismo, nació un día un vicio. Cuando tomó conciencia de ello, ya se había vuelto virtuoso...

Castigo – Sergio Gaut vel Hartman
—¿Nos seguirá castigando? —preguntó Lucas.
—¿Qué más puede hacernos? —dijo Spielberg.
—No lo sé. ¿Obligarme a ver tus películas? ¿Obligarte a ver las mías?

Descubrimiento - José Luis Zárate Herrera
—He descubierto al robot complejo y sofisticado, capaz de pasar por un ser humano sin que nadie, ni él, lo sepa —dijo con la voz cargada de llanto—; soy yo.

Descenso al infierno - Jorge Martín
Dante, solemne y desencajado se dirigió a las puertas del Averno. La bestia que guardaba las puertas se relamía anticipándose a sus futuras desgracias.
—Pase —dijo el dentista.

Exceso de velocidad - Magnus Dagon
La nave se aproximó tan deprisa a la Tierra que acabó por ensartarla de lado a lado.

Remedio para el dolor de cabeza – Daniel Frini
—Dígame, doctor Heckill, ¿no tendría algo menos fuerte? Cuando tomo las pastillas que usted me recetó, me transformo.

viernes, 29 de agosto de 2008

18 parpadeos del 29 de agosto de 2008


Cláusula III - Juan José Arreola
Soy un Adán que sueña con el paraíso, pero siempre me despierto con las costillas intactas.

Duelo - Sergio Gaut vel Hartman
—Vamos, Orson, sea mi amigo. Hagamos Citizen Kane II, Touch of Something Evil en una toma, Don Quijote de la Mancha voraz…
Welles no contestó. Consiguió un Peterbilt 281 y le pasó por encima.

Contacto - Fabio Ferreras
—¡Tú, el inmortal!
—¿Yo, robot?
—¡Ven y enloquece! La penúltima verdad: ¡soy leyenda!
—Más verde de lo que pensáis...

Alguien - José Luis Zárate Herrera
Alguien me dijo que para olvidarme de todo sólo bastaba con encender la televisión; así lo hice, y la calma que encontré tenía algo de primordial, observando las llamas.

Fabulas inútiles 7 - Jorge Martín
Dijo el zorro al león que yacía enfermo en la cueva—Podría auxiliarte si no fuera porque hay muchas huellas que entran pero ninguna que sale.
—¡Fuera! tengo demasiados animales compasivos en mi estomago.

Abiso a nabegantes - Jorge X. Antares
El hultimo maextro fué kolgado i kemado alas puertaz dela heskuela. Des de entonzes bibimos felizes zin la hamenaza de zus emseñanzas y cin penshamientos malos kontra la fhe.

Jaume Perich
Este mundo es una mierda, y encima, si hay otro, dicen que lo ha creado el mismo que hizo éste.

Adaptación – Magnus dagon
En nuestro exilio espacial conocimos a una raza de gigantes aficionada a las maquetas. Fue humillante, pero encontramos un hogar.

Destiempo - Olga A. de Linares
Se preparó para el futuro que, cuando niño, le habían prometido. Por desgracia, cuando el futuro llegó, ya no tenía más tiempo.

Justificación de la mujer de Putifar - Marco Denevi
¡Qué destino: Putifar eunuco, y José casto!

La otra cara del amor - Francisco Ruiz
Yo la amaba con desesperación.
Ella me evitaba desesperadamente.

Salvación - Alberto García-Teresa
Alerta, saltó en el último momento, tensando su cuerpo al máximo, superando sus límites. Se aferró con fuerza y suspiró aliviada cuando vio los últimos estertores del perro desde la espesa barba del veterinario.

Función - José Luis Zárate Herrera
Ninguna de las 603 estatuas de sal sentadas en cada una de las 603 butacas de cine, acabó de ver LA MUJER DE LOT.

Prioridades erradas – Magnus dagon
Obtuvo una instantánea digna del premio Pulitzer. Lástima que no quedaran periódicos para publicarla.

Otro sueño – Sergio Gaut vel Hartman
Kafka entró a la habitación en la que dormían Monterroso y el dinosaurio. Miró a uno y a otro, movió las manos, como disculpándose, y dijo:
—Sigan durmiendo; considérenme un sueño.

Ratas de laboratorio - Jorge Martín
—¿Qué haces con una oreja gigante en la espada?
—Idea de algún genio. No me molesta, más me preocupa donde me va a salir la otra. ¿A vos te parece que me queda lugar?

Capitalismo salvaje - Olga A. de Linares
Los tres cerditos ponen una financiera. El lobo pide un préstamo. Termina esquilado, como el resto de la manada. Los cerdos, orondos, visten trajes de pura fibra lobuna.

Velatorio - Alberto García-Teresa
Cuando salieron aquellas tres intensas amapolas del cuerpo de la muerta, hieráticas sobre el ataúd, el esposo corrió enfurecido a la capilla e increpó a Dios severamente por usar a su mujer como macetero.

16 ráfagas del 29 de agosto de 2008


Woody Allen
Algún día el león y el cordero dormirán juntos, pero el cordero dormirá poco.

Jaws 100 - Sergio Gaut vel Hartman
—¿Yo también puedo? —Todos, incluso Welles, retrocedieron aterrados cuando vieron al tiburón. Pero él los tranquilizó moviendo las aletas—. No teman, el asunto es con él —y señaló a Spielberg.

Xenocirugía - Magnus Dagon
Aquella raza no conocía la asimetría, de modo que le sacaron a nuestro enviado el corazón.

King Kong - José Luis Zárate Herrera
La mano de King Kong sale de la pantalla y aferra a una de las espectadoras. El asunto no pasa a mayores porque en ese instante llega el intermedio.

Roberto Fontanarrosa
El perro es perro, pero no lo sabe.

Despedida - Francisco Ruiz
Tómalo como unas largas vacaciones, le dijo el alma al cuerpo tras el silencio del corazón.

Ramón Gómez de la Serna
Lo que más le duele al árbol de los hachazos es que el hacha tenga mango de palo.

Química orgánica - J.A. Fernández Madrigal
A través de ti viajan átomos de cariño deslizándose entre tus células, saltan las sinapsis de tus uñas hacia las mías y se introducen en mis brazos hacia mi corazón asaltándolo a besos.

Basurero en Bagdad - Alberto García-Teresa
Los niños, que ahora juegan a corsarios cojos y piratas mancos, han encontrado entre la metralla una caja de música rota. Este rescoldo de vida es el tesoro que buscaban en su mapa.

El centro de la fiesta - Jorge X. Antares
El elegante portero recogió la invitación. Dentro se podía atisbar el jolgorio, las risas, la música divertida... Sonrió y entró con paso firme. Después, el ataúd se cerró.

Remake - Jorge Martín
—¿Puedo ayudar? Soy Barrie, creador de Peter Pan.
—Péguele nomas —contestó Wells
—Spielberg tiene suerte de que a Kubrick no le guste viajar. —Y se turnaron para torturarlo con las diecinueve temporadas de la familia Ingalls.

Docto - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
—Profesor, ¿qué tal es el alumno González? —preguntó el jefe de la cátedra.
—Es muy versado.
—¿Puedo saber en qué?
—Tiene pocas ideas pero confusas.

Punto de vista - Olga A. de Linares
La Luna está convencida de que la Tierra es su satélite. Y extraña la época en que no lo infestaba la ruidosa plaga humana. Pero no pierde las esperanzas.

Plusvalía Sergio Gaut vel Hartman
—Antes el tiburón y ahora vos —dijo Welles—. ¿No habías regresado a tu casa?
—Sí —dijo Eté—. Pero el abogado de papá dijo que viniera a reclamar lo que este me debe.

Recursos energéticos - Magnus Dagon
Solicitaron combustible para su nave. Enviamos soldados
cargados con bidones. Devolvieron una montaña de huesos
y los bidones intactos.

Imposible - José Luis Zárate Herrera
Cuando termina la película y el espectador intenta salir se da cuenta que es imposible por que él también es parte de la cinta.

jueves, 28 de agosto de 2008

21 parpadeos del 28 de agosto de 2008


La hormiguita viajera - Dalmiro Sáenz
La hormiguita viajera se escapó del cuento que lleva su nombre. Negra, en bolas y sin documentos no pudo llegar muy lejos. Llegó hasta acá.

Parrilla “El eterno chinchulín” – Sergio Gaut vel Hartman
—¡Qué idea nefasta! —exclamó Lázaro indignado—. ¿No pensaste en nuestras pobres arterias? La próxima vez cenemos en un restaurante vegetariano.
—Él hizo la reserva —dijo Saint Germain señalando a Ahasuerus.

Felinos - Juan José Arreola
Si no domesticamos a todos los felinos fue exclusivamente por razones de tamaño, utilidad y costo de mantenimiento. Nos hemos conformado con el gato, que come poco.

Marco Denevi
Traedme el caballo más veloz —pidió el hombre honrado—. Acabo de decirle la verdad al rey.

Deja Vu - Magnus Dagon
Apagó la consola y sintió un escalofrío, pero se le pasó cuando salió a meterse en tuberías y pisar tortugas a saltos.

Moira - Angela Schnoor
El celular suena y, en el registro, anuncia el número de mi casa. Con recelo, atiendo. Vivo solo. La voz susurra en mi oído: -¡Ven! Te estoy esperando. Tienes poco tiempo.

Textual - Olga A. de Linares
En todo cuento debe haber principio, nudo y desenlace. Esto, por lo tanto, es un cuento.

Creación - Manuel Buendía
Quise crear mi propio mundo. Cerré los ojos y jamás los abrí de nuevo.

Lo que sostiene todo - Eduardo Abel Gimenez
Nunca es lo que uno cree.

Osorretnom Otsugua – Daniel Frini
soiruasonid sol ed odirdop yotsE. rimrod a yov eM

Manada - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
El lobo jefe se separó de la manada. Saltó e hincó sus dientes en la grupa de Rocinante.
—Muerden Sancho —dijo el hidalgo.

Jaume Perich
...Y en el año 2.036 el hombre descubrió la piedra pulimentada.

Por fin - José Luis Zárate Herrera
Cuando por fin lograron ponerle el cascabel al gato no quedaba ni un ratón para que eso importara.

Despertar - Norberto Costa
Despertó cansado, como todos los días. Se sentía como si un tren le hubiese pasado por encima. Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías.

El hombre invisible - Gabriel Giménez Emán
Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.

Fabuladora - Olga A. de Linares
Era una esponja de lo más exagerada. Aseguraba que ella era quien se había encargado del Mar Muerto.

Anuncio - René Avilés Fabila
Oriundo de Hamelínn, soy flautista y alquilo mis servicios: puedo sacar las ratas de una ciudad o, si se prefiere, a los niños de un país sobrepoblado.

Efectos especiales - José Luis Zárate Herrera
Mientras en la sala cinematográfica todo el mundo observaba los efectos especiales, el hombre se disolvió lentamente, sin que nadie reparara en él, insignificante y luego nada.

Intersecciones – Sergio Gaut vel Hartman
El pájaro no imaginó que la pelota interrumpiría su vuelo. La pelota no sospechó que apedrearía al pájaro. El tenista no vislumbró un tiro tan certero. Yo no sería capaz de inventar algo como esto.

Bucle - Magnus Dagon
Empezó a escribir y tecleó:
Empezó a escribir y tecleó:

Musas - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
—¡Musas, a mí! —declamó el escritor con ampulosos gestos.
Las mujeres se agolpaban en la puerta de su casa y tres habían podido entrar.

miércoles, 27 de agosto de 2008

17 ráfagas del 27 de agosto de 2008


Desubicado - Eduardo Abel Gimenez
Para dar a entender que algo requería mucho esfuerzo o dinero, decía que costaba un Perú y la mitad del otro.

La culta dama - José de la Colina
Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado "El dinosaurio". —Ah, es una delicia —me respondió—, ya estoy leyéndolo.

Ricardo Bada
El oro, el incienso y la mirra siempre me resultaron sospechosos como regalos a un recién nacido.

Luís Felipe Lomelí
—¿Olvida usted algo?
—¡Ojalá!

Golpiza justificada - Sergio Gaut vel Hartman
Cuando llegué, mi jefe estaba moliendo a patadas a un tipo.
—¡Señor Welles, no lo lastime más! —exclamé cuando advertí quien era—. ¡Es Steven Spielberg!
—¿Por qué cree que le estoy pegando?

Luces - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
En mi casa hay arañas en todos los rincones y en los cielos rasos. Pequeñas de patas flacas y grandes de patas de caireles de cristal. Cuando enciendo la luz, todas se iluminan.

Cigarro - Esteban Moscarda
Al terminar ese cigarro se pegaría un tiro. El problema fue descubrir que el cigarro no se consumía.

Costumbres perversas Magnus Dagon
Al cometer mi primer crimen fui condenado al destierro.
Comprendí que era una buena excusa para viajar.

Odio a los paparazzi - Daniel Frini
¡No, no y no!¡No soy el de Silvio!¡Yo soy blanco! Blan-co. ¿Entienden? —dijo el unicornio.

Fábulas inútiles 6 - Jorge Martín
Un joven pastor cuidaba el rebaño y para divertirse gritó varias veces que venían los lobos. Descubrió que nadie acudía a su llamado. Por el contrario todo el poblado se escondía en el castillo.

Harto - José Luis Zárate Herrera
Harto de tanta historia el sultán decapitó a su esposa, pero la cabeza de Scheherezade siguió hablando sin más. El sultán aceptó el milagro porque bien podía tratarse de otro cuento.

De nada - Eduardo Abel Gimenez
Comprobado. Tras medio siglo de corrección y responsabilidad, te dan una lapicera con el capuchón bañado en oro y te agradecen los servicios prestados. La tinta la seguís poniendo vos.

Platea – Sergio Gaut vel Hartman
Un vagabundo hace su diario paseo cloacal. De pronto se detiene y mira extasiado hacia arriba.
—Millones irán al cine y amarán esta escena, pero nadie verá a Marilyn como la estoy viendo yo.

Ingeniería espacial Magnus Dagon
Abrieron el motor del ovni estrellado y millones de
luciérnagas surgieron de su interior. No había nada más.

Con ella siempre me sentí seguro – Daniel Frini
—No, m’hijo. Los fantasmas no existen —me tranquilizó mi abuela, muerta hace veinticinco años.

Asesinos seriales - Jorge Martín
Había dos chanchitos que habían perdido su casa por el lobo, huyeron con un tercero que dejo la puerta abierta y al entrar confiado el lobo cayó en una trampa. Ahora cazan todas las tardes.

Promesa - José Luis Zárate Herrera
El personaje de este cuento prometió ante la máquina de escribir y las hojas blancas que si iba a escribir algo debía ser su realidad. Sólo entonces descubrió que no tenía ninguna.










martes, 26 de agosto de 2008

14 parpadeos del 26 de agosto de 2008


Trabajo - Eduardo Abel Gimenez
A mano alzada, con un lápiz casi sin punta que raspaba el papel, trazó una circunferencia perfecta.
—Es lo único que sé hacer —dijo—. ¿Pensás que alguien me dará trabajo?

Insolvente – Sergio Gaut vel Hartman
—Sus avales no son satisfactorios, querido conde —dijo el gerente del Banco de Sangre—. Véalo al Dr. Espejo en el FMI.

Venganza - Edilberto Aldán
Para la venganza preparó un arsenal infinito de palabras. Como dagas.
Tarde se dio cuenta: siempre decía las mismas cosas para las que basta
un puño de frases sin filo.

Cazuela - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
En la cazuela de mariscos, pulpos, calamares, langostinos y mejillones se reúnen a ver su obra favorita.

Fábulas inútiles 4 - Jorge Martín
El lobo se colocó una piel de oveja para conseguir más fácil sus presas. Se mezcló con el rebaño, pació, bebió y le agradó tanto que olvido sus planes y se quedo con ellas.

Utopía - Magnus Dagon
Llegó el día en que se destruyeron todas las armas existentes. La humanidad fue la última de ellas.

Descubrimiento – Daniel Frini
Descubrimos una estrella vampira. La vemos con telescopios de lentes refractores, pero no con los de espejos reflectores.

Mas escalofriante - José Luis Zárate Herrera
Lo última mujer del mundo está sola en su habitación, sabe que la guerra a matado a todos los demás seres vivos y aún así espera, pero nadie, nada toca a su puerta.

Mago - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
Lean bien mi mano, nada por aquí, nada por allá: voy a hacer desaparecer el cuento.

Fábulas inútiles 5 - Jorge Martín
Unos granjeros descubrieron que tenían una gallina que ponía huevos de oro cada día. Sin pensarlo dos veces la mataron e hicieron un delicioso puchero. ¿Para qué serviría el oro en ese lugar desierto?

El verdadero final - Magnus Dagon
Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí, y como nunca convivieron con los hombres, dedujo que seguía dormido.

Música - José Luis Zárate Herrera
La música hiere como los vampiros: usando sólo la fuerza que le brindas, y yo le ofrezco cuchillos y pongo mis discos con ánimos suicidas.

Progreso – Daniel Frini
—Estamos vencidos. Nos hemos quedado sin escondite —dijo Robin Hood, mientras las topadoras desmontaban la última hectárea del bosque de Sherwood.

Pesadilla – Sergio Gaut vel Hartman
Anoche soñé con Blancanieves. Había pasado horas y horas sentada en el inodoro y tenía el rostro desfigurado por el esfuerzo. Desperté manchado de Cirulaxia y pensando que todo tiempo pasado no fue mejor.

lunes, 25 de agosto de 2008

18 ráfagas del 25 de agosto de 2008 (con retraso)


Francisco Tario
Cuando Isadora Duncan bailoteaba descalza sobre pétalos de rosas, las gallinas ponían los huevos del mismo tamaño que ahora.

Steven Meretzky
Muy confundido, leyó su propio obituario.

Los hijos de Scheherezade - José Luis Zárate Herrera
Antes de dormir los hijos de Scheherezade suplicaban para que su madre no empezara a contarles un cuento.

Un trabajo bien hecho – Daniel Frini
¡Misión cumplida, mi general! ¡No ha quedado nadie con vida! ¿General? ¿Mi general? Conteste por favor…

Veneno en tinta – Edgar Omar Avilés
Algún día las letras se convertirán en arañas y anidarán en los ojos del lector.

Bruce Sterling
Era muy caro seguir siendo humano.

Fabulas inútiles 2 - Jorge Martín
La hormiga cargaba, a pleno sol, comida para el próximo invierno, mientras una cigarra descansaba despreocupada. —Deberías pensar en el futuro —sentenció la hormiga.
—Pienso, en una semana habré muerto —respondió la cigarra.

Magia simétrica - Magnus Dagon
Averigüé que pronunciar un hechizo al revés producía el
efecto contrario. Después aprendí los de la resurrección,
juventud y amor.

El Eterno Retorno - Esteban Moscarda
—Caos, cosmos. Caos, cosmos. Basta, me cansé —dijo Dios—. Hágase la Nada.

Ben Bova
Salvó al mundo volviendo a morir.

Fabulas inútiles 3 - Jorge Martín
La joven cargaba la vasija para vender la leche e imaginaba por anticipado todo lo que podría comprarse. Embelesada en sus fantasías tropezó derramando el contenido, pero ignorando el pormenor continuo feliz su camino.

Tortura - José Luis Zárate Herrera
Se tortura por defenestración al realizar tal acto en una habitación sin ventanas.

Francisco Tario
El sifilítico rico tuvo un hijo inválido. Mas para resarcirlo del insignificante daño, le obsequió un cochecito con muelles, varios lápices de colores y una cámara alemana de fotografía.

A la conquista del hombre - Roland Topor
A fuerza de comer carne de caballo, le salió en los pies una especie de pezuña, extremadamente dura y negra, que los imbéciles tomaban por zuecos.

Es la noche hermosa - Edgar Omar Avilés
Y va creciendo el resplandor de las estrellas, hasta que se impactan todas en la Tierra.

Venganza - Magnus Dagon
Mi peor enemigo me dejó caer al Abismo. Regresé para, entre sus gritos de terror, devolverle el favor.

Margaret Atwood
Hallan cadáver incompleto. Médico compra yate.

Acabemos rápido con esta historia – Daniel Frini
Fin

12 parpadeos del 24 de agosto de 2008


Revancha – Sergio Gaut vel Hartman
Eran más que nosotros y nos dieron sin asco. No respetaron ni a las mujeres; varios terminamos en el hospital. El peor era el jefe. Gritaba como un energúmeno: —¡Escritores! ¡Los voy a reventar!

Condena - Esteban Moscarda
Abel fue condenado a prisión por exceso en la legítima defensa. Su abogado no hizo declaraciones pero está conforme con el fallo. Podrían haberle dado perpetua por homicidio calificado.

Juicio final - Magnus Dagon
Hoy, 6 de Junio del 6666, a todos los relojes del mundo les ha salido una cuarta manecilla. Nuestro tiempo está contado.

Revelación - Nina Femat
Entonces Cthulhu, Yog-Sothot, Nyarlathotep, y los demás dioses del Olimpo, se quitaron las máscaras.

Enconada lucha contra la desocupación – Sergio Gaut vel Hartman
Los médicos prolongan las dolencias con píldoras de azúcar. Los bomberos pasean acariciando el Zippo que guardan en su bolsillo. Los policías enseñan el arte del escamoteo a los niños.

Justicia - José Luis Zárate Herrera
Después de todo, reflexionó el verdugo, Scheherezade merece morir: ella inventó las telenovelas.

Pensamiento perdido - Magnus Dagon
Las plantas se tomaron la revancha el día que enrarecieron la atmósfera y nos convirtieron a todos en vegetales.

Destruyamos Galápagos - Daniel Frini
Memorandum 13251: Deben eliminarse las islas de Galápagos. No faltara algún bobo que las estudie, y el hombre no creerá más en nosotros.


Condena – Olga A. De Linares
Cuando se durmió el cuerpo que estaba obligada a habitar, lo miró con disgusto mientras abría las alas. No había castigo más cruel que regresar, todos los días, a esa pesada arquitectura incapaz de vuelo alguno.

Despedida - Jorge Martín
El viento empujaba el barrilete hacia el mar. Yo trataba de retenerlo aferrándome a la arena con los pies desnudos.
—Dejalo ir, papá —me dijo Mara apretándome la mano. Y lo solté.

Entre las ruinas - José Luis Zárate Herrera
No estaba solo, había quedado entre las ruinas otro clon, allá, a lo lejos. Con una alegría desmedida lo saludó.
El espejo reflejó cada gesto.

Calor de hogar – Daniel Frini
—En mi infancia siempre estuve solo; mi familia era más bien fría —decía Nerón mientras tañía la lira.

domingo, 24 de agosto de 2008

19 ráfagas del 24 de agosto de 2008


La búsqueda - Edmundo Valadés
Esas sirenas enloquecidas que aúllan recorriendo la ciudad en busca de Ulises.

Macedonio Fernández
—Improvisó un discurso el general F.
—Si lo lee mal está perdido.

Ahí - José Luis Zárate Herrera
Al despertar Gregorio se encontró convertido en un monstruoso insecto pero eso no le preocupó, después de todo el dinosaurio seguía ahí.

Buenas noticias – Sergio Gaut vel Hartman
—Doscientos once muertos a causa de la bomba en el Parlamento. ¡Genial! —exclamó el coleccionista de almas corruptas—. Tendré que conseguir más recipientes.

Triste realidad - Magnus Dagon
No pudimos ocultar nuestra decepción cuando el visitante de las estrellas fue incapaz de resolver el cubo de Rubik.

Aburrimiento - Daniel Frini
—Ufa. Otro día sin poder salir a jugar a la pelota —dijo Jafet, hijo de Noé. Y recién iban siete días.

Consejo – Ricardo Bernal
—Nunca escribas un cuento que comience con Adán y Eva, ya está muy trillado —dijo el veterano escritor de ciencia ficción.
Y Dios, obediente, borró el primer párrafo del Génesis.

Sueño - Esteban Moscarda
Me dormí una vez y no desperté más.
Prueba de aptitud - Roberto Ortiz
—¡Ya llego, ya llego! —gritó el ganador olímpico. Tras él, corrían diez hombres de negro—. ¡Ya llego, por favor, no…! —Pero el tiempo había terminado. Diez balas coronaron su incompetencia.

Pescador - Olga A. de Linares
Cuando se durmió, empezó a destejerse el alma. Y después de convertirla en una red dorada, partió a pescar sueños por el ancho mar de la noche.
Cambio - Jorge Martín
Corrí desesperado y llegué justo; puse el pie en el bote para evitar que se alejara, le extendí el dinero del pasaje. —Con monedas por favor —dijo impasible Caronte y me empujo fuera.

NN - Roberto Ortiz
Era la pregunta que siempre le hacían: ¿quién eres? Él simplemente callaba. Y cuando, por fin, decidió ser alguien, los esperó con ánimo. Pero esperó tanto que se olvidó quién era.
Rémoras – Sergio Gaut vel Hartman
Cuando despertó, supo que los dinosaurios eran la especie dominante del planeta y él una rémora exhibida en el zoo. Pero la rémora que dormía junto a él estaba buenísima.

Reclamo - José Luis Zárate Herrera
—¡Scheherezade! —exclamó indignado el sultán—, estoy dudando que seas pura. ¡Explícate!
Y ella no tuvo más remedio que empezar a contarle un cuento.
Nuevo comienzo - Magnus Dagon
El aire ha dejado de silbar. Los océanos se han evaporado. Los volcanes cubren el horizonte. Espero que los próximos sean mejores que nosotros.

Intervención divina – Daniel Frini
—Che, Lucifer —dijo Yahveh—: No jodas más con Abraham. Es la tercera vez esta semana que tengo que impedir que mate a Isaac.

Recreaciones - Olga A. de Linares
Cuando se durmió, se apagaron todas las cosas, como cada noche. Por suerte para ella, las recrea en el instante del despertar, y no sabe nada de su cotidiano espanto.

Prolegómeno - Jorge Martín
—El ejercicio de las sombras, no es saber de oscuridades sino ver de dónde viene la luz. Sin iluminación solo podemos adivinar donde están las cosas. —Se escuchó un terrible ruido—. ¡Dije que prendieras la luz!

Nunca se sabe – Pere Calders
De las cuatro ruedas del coche, había una que giraba al revés. Pero era la buena, porque intentaba alejarnos de una curva que nos destrozó a todos.

sábado, 23 de agosto de 2008

15 parpadeos del 23 de agosto de 2008


J. R. J. Contempla el crepúsculo – Luis Cernuda
—Señor, el crepúsculo —anunciaba puntual a la tarde la doncella entrando al salón de Mr. Ruskin, algún tiempo después de consumido el té. Y entonces, Mr. Ruskin iba al jardín.

El conde – Angela Schnoor
Para ostentar singularidad, mandó colgar en la entrada de su castillo un espejo inmenso. Jamás entraba por allí. ¡Cultivaba la imagen rebelde, y escondía el pavor de descubrirse sin reflejo!

Pobreza - Edmundo Valadés
Los senos de aquella mujer, que sobrepasaban pródigamente a los de una Jane Mansfield, le hacían pensar en la pobreza de tener únicamente dos manos.

Previsión – Olga A. De Linares
Cuando despertó, volvió a armarse el cuerpo que usaba a diario. Después, colgó las alas con mucho cuidado. Iba a necesitarlas de nuevo esa noche.

Bloqueo – Ricardo Bernal
Todas las palabras se escaparon del diccionario y se escondieron en los rincones. Tal vez por eso no sé cómo comenzar este cuento.

Incendiario - Roberto Ortiz
Uno a uno van dejando esta celda. Embriagados de libertad, especulan acciones románticas: encender cigarrillos, cartas de amor… Sólo espero que cuando sea mi turno usen mi cabeza para acabar con el mundo.

Ballenas - José Luis Zárate Herrera
El mar se mueve al ritmo de su canto. Después de soltar el arpón el hombre mira el mar inmóvil, piedra líquida, y no comprende.

Evidencia – Magnus Dagon
El hombre se resignó a la diferencia biológica y cultural cuando los alienígenas despreciaron a Mozart por el centrifugado de una lavadora.

Ernest Hemingway
En venta: zapatos de bebé, sin estrenar.

Una maldad póstuma – Sergio Gaut vel Hartman
Cuando los amigos vienen a visitar mi tumba y depositan en silencio las flores de su hipocresía, les desato las lenguas para que hablen mal de mí. ¡Eso es diversión!

Locura manchega - Jorge Martín
—Están locos si creen que me van a engañar esos gigantes por mas bien disfrazados que estén de molinos.
—¡Son molinos Don quijote!
—Ya lo sé Sancho, peor sería quedarse sin batallas.

Mensaje - Thomas Bailey Aldrich
Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta.

Llamada - Fredric Brown
El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta...

Sueño de la mariposa - Chuang Tzu
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu.

Peligro - José Luis Zárate Herrera
Me he arrancado los ojos para no tener el peligro de tropezar conmigo en los espejos, ni para que un buen día de estos me vea al final de la calle del brazo de una esposa gorda y satisfecha con cinco niños a mi alrededor.

21 ráfagas del 23 de agosto de 2008


El dinosaurio – Ricardo Bernal
Cuando despertó, el dinosaurio se acababa de comer a Augusto Monterroso.

Infundio – Sergio Gaut vel Hartman
—Maestro: si usted quisiera podría escribir una maravillosa novela de vampiros.
Vlad, el Empalador miró furioso al sirviente.
—Esa es una sucia mentira que los turcos inventaron sobre mí. —Y sin vacilar, lo empaló.

La pérdida - Jacques Sternberg
Érase una vez un Dios que había perdido la fe.

Paradoja - Magnus Dagon
Retrocedió en el tiempo para verse nacer y desde entonces fue su mejor amigo, por lo que nunca estuvo solo.

Ajena – Olga A. De Linares
Cuando despertó, el mundo seguía dando vueltas. Pero ella ya no pertenecía más a él.

Culpa - Roberto Ortiz
—Y tú me dices que me calle.
—Cállate.
—Vergüenza debería darte.
—Cállate.
—¡Asesino!
—Cállate.
Presa de cólera, apuntó a su reflejo y disparó. Cuando el cállate se multiplicó por mil, otro disparó los calló para siempre.

Microcosmos - Esteban Moscarda
Vastos imperios de sal y especias había conquistado en nombre de un dios violento. Cuando murió, se dio cuenta que el dios no existía.

Revelación - Magnus Dagon
No existen los gafes por el sencillo motivo de que justo antes de nacer otorgan mala suerte a quien está a punto de darles a luz.

Uija - José Luis Zárate Herrera
Y supón que, como yo, seas un espectro cansado de la muerte y entonces te preguntas cómo suicidarte en el más allá y no encuentras forma ¿entonces qué? Entonces nada.

Francisco Tario
Extirpar el subconsciente. He aquí la intervención quirúrgica del futuro.

Imprudencia - Roberto Ortiz
Z sale con A, A sale con B, B con C… Si siguen así, jamás se volverá a escribir un poema de amor

Vacaciones – Sergio Gaut vel Hartman
Llegué hasta el Instituto de Investigaciones Temporales, pero no pude ingresar porque estaba cerrado. Un cartel decía: “Cerrado por vacaciones del 9 de marzo de 2012 al 10 de abril de 1979”.

El vegetal - Jacques Sternberg

Cuando las zanahorias pensantes llegadas del fondo de lejanas galaxias vieron por vez primera seres humanos de la Tierra en la que acaban de aterrizar, exclamaron, estupefactas: "¡Son legumbres evolucionadas!".

Francisco Tario
¿Y sí por algún nebuloso y helado resquicio del mar se fuera fácilmente al infinito?

Magnus Dagon

Los peces ganaron la batalla evolutiva el día que el Universo se inundó.

Número 8 - José Luis Zárate Herrera
El detective tiene fuerzas para decirle:
—No te preocupes, no existe el crimen perfecto...
Cuando es interrumpido por la enfermera que lo llevará a la sala de operaciones Número 8.

Lenguaje estoico - Roberto Ortiz
Gracias, es todo cuanto puedo decir, ni más ni menos. Algunos esperan otra cosa, como si con decir bastante se llegara a la cima. Como si con decir poco se anulara la existencia.

Historia de un cuento – Ricardo Bernal
En Breves no tan Breves, le quitaron las alas. En Quimicamente Impuro le cortaron las manos y los pies. Arrastrándose llegó a Ráfagas, donde lo recibieron muy amablemente.

Refugio – Olga A. De Linares
Cuando despertó juntó los pedazos de la noche y creó un refugio para todos los sueños, incapaces de soportar la cruda luz del día.

Sin dinosaurio - José Luis Zárate Herrera
Cuando despertó el dinosaurio ya no estaba ahí, pero no pudo ni siquiera alegrarse: él tampoco estaba.

Francisco Tario
No se ha escrito, que yo sepa, en ninguna hermosa novela: "Y tras dejar caer una o dos veces las pestañas, me miró dulcemente, compasivamente, acariciadoramente con sus glaucos y húmedos ojos de vidrio".

viernes, 22 de agosto de 2008

18 parpadeos del 22 de agosto de 2008


La timidez - Jacques Sternberg
Tenía tal preocupación por no causar molestias que volvió a cerrar la ventana detrás suyo, después de haberse lanzado al vacío, desde lo alto del sexto piso.

Hoja técnica - Rogelio Ramos Signes
Insértese el tubo A en el hueco B. Si la ranura C se astilla (y/o supura), recúbrase la abertura D con vitamina E.

Espejo - José Luis Zárate Herrera
Te envío con esta carta el espejo que no te llevaste, lo único que dejaste; a mí no me sirve de nada pues no he logrado sacar de él tu imagen.

Francisco Tario
El libro, el amigo del hombre. El perro, el amigo del hombre. La tierra, madre del hombre. El hombre, hermano del hombre. ¡Endiablado lío de parentescos!

Las últimas palabras de un asesino – Magnus Dagon
“Di tus últimas palabras”.
Ernst Theodor Amadeus Hoffmann
La
policía requisa todos los relojes de las torres y se apodera de todos los cronómetros, porque el tiempo debe ser confiscado.

Viejo fraude – Sergio Gaut vel Hartman
—Lo conozco de alguna parte —dijo el selenita—. ¿Estuvo en la Luna en 1969?
—No, se equivoca.
—Sin embargo, juraría que es Neil Armstrong.
—Sí, soy, pero nunca estuve en la Luna.

Despertar - José Luis Zárate Herrera
Y cuando despertó el dinosaurio seguía ahí, sonriente, en el espejo, en el lugar donde debería estar su rostro.

Danza de tinieblas - Magnus Dagon
Un buen día, el Joker ofreció a Batman un cambio de identidades. Nadie notó la diferencia.
Había una vez 3 - Olga A. De Linares
Había una vez una mano. Y, en alguna parte, había otra esperándola. Juntas, inventaron la caricia, hirieron de muerte a la soledad, volaron juntas...

Diversiones - Alejandra Pizarnik
Turbada, la enturbanada se masturbó.

Prueba científica - Jorge Martín
—Nadie creyó que pudiera volar con alas tan pequeñas —dijo el abejorro revoloteando.
—Ni que fueras muy veloz —dijo el sapo mientras lo masticaba.

Error artístico – Sergio Gaut vel Hartman
—El loco me corrió con una navaja. Quería cortarme una oreja.
—¡Idiota! Te recomendé un libro de Van Vogt, no de Van Gogh.

Muestras de poder - Magnus Dagon
El país más rico del mundo fue arrasado sin efectuar un solo disparo. Su moneda dejó de ser de curso legal.

Suponiendo - José Luis Zárate Herrera
Suponiendo que Descartes tenga razón y sea verdadero eso de “pienso, luego existo”; entonces, ya que no estoy plenamente seguro de que en realidad pienso, puedo ser un fantasma.

Francisco Tario
—Tenga usted presente, caballero, que cualesquiera que sean sus ideas políticas o religiosas no le sienta ni medianamente bien esa corbata.

El letrero - Jacques Steinberg
Con cierta sorpresa se advertía colgado a la puerta de aquel panteón funerario el cartel: "VUELVO EN SEGUIDA".

Alegría - Alejandra Pizarnik
Algo caía en el silencio. Un sonido de mi cuerpo. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

17 ráfagas del 22 de agosto de 2008


Historia fantástica - Augusto Monterroso
Contar la historia del día en que el fin del mundo se suspendió por mal tiempo.

Reino - Magnus Dagon
Tuve suerte a la hora de morir. Mis pecados fueron tan grandes que se creó un Infierno para mí solo.

Ramón Gómez de la Serna
El silencio se convertía en aquella casa de campo en dulce carne de membrillo.

Había una vez 1 – Olga A. De Linares
Había una vez un sueño, que de tanto esperar a hacerse cierto, se volvió pesadilla y asfixió al soñador. Los sueños desesperados suelen volverse impiadosos.

Lo malo - José Luis Zárate Herrera
Lo malo de vivir con la mujer soñada es que cuando ella está esperándome en la cama, yo me veo obligado, para que no desaparezca, a dormir solo, soñándola.

Futuro feliz - Mario Berardi
El futuro, por fin, había llegado: naves fabulosas, comunicación instantánea, regeneraciones moleculares, conquistas estelares. Hasta inventamos los viajes temporales y nos fuimos todos al pasado, abrumados y arrepentidos.

El náufrago - Susana Duré
Recorría la isla quemándose los pies. Agradeció la enorme sombra sobre su cabeza. Una pluma de Roc acarició su cabello.

Adelantado – Sergio Gaut vel Hartman
En medio del quriltai de 1206, Temudchin alzó el puño y exclamó enfervorizado: —¡Adolfito, voy tu cabeza! —Nadie osó contradecirlo.

Un segundo - José Luis Zárate Herrera.
A veces, por un segundo, podemos ver por el rabillo del ojo que la imagen del espejo nos ve sesgadamente, con miedo.

Reacción – Susana Duré
El reconocido científico continuaba su trabajo. Sudaba, abatido. Los experimentos estaban fallando seguido, pensó dentro del minúsculo tubo de ensayo.

Fábulas inútiles - Jorge Martín
¿Saben qué le dijo la rana al escorpión que cargaba en la espalda, mientras cruzaban el charco? —Ráscame la espalda que no llego. —Y no llegaron.

Los viajeros - Álvaro Menén Desleal
Un pasajero, a su vecino de asiento:
—¿Ha visto? El periódico informa de otro accidente de aviación.
—Sí, he visto; en la lista de muertos estamos nosotros.

Comedido – Sergio Gaut vel Hartman
Los tipos eran pesados y le daban sin asco.
—¡Hablá! ¿Por qué lo hiciste?
—¡Sin truquitos!
—Tenía seis días libres. Quise probar algo nuevo.
—¡Creaste el universo, caradura, sin permiso! —Le descargó otra, tremenda.

Lógica - Magnus Dagon
Pensó que las patas de un insecto tan grande no podrían aguantar su propio peso. Eso no impidió que fuera igualmente devorado.

Había una vez 2 - Olga A. De Linares
Había una vez un amor empeñado en ser eterno. Romeo y Julieta dieron la vida para demostrar que eso era posible. La mayoría prefiere amores menos exigentes.

Angeladas - Jorge Martín
Gabriel estaba furioso con el pelotón de ángeles —¡Que sea la última vez que se tiran con bolas de fuego! Sodoma quedó hecha un desastre. Vamos a ver ahora cómo lo explicamos.

Día de clases - José Luis Zárate Herrera
Y cuando despertó, el dinosaurio seguía dando clases.

jueves, 21 de agosto de 2008

22 parpadeos del 21 de agosto de 2008


El otro lado de la historia - Saurio
—Ah, el humano se está despertando —pensó el dinosaurio—. ¡Era hora!

Lumbre – Ricardo Bernal
Con un cigarrillo apagado en la boca, le pregunté al hombre de rojo: —Disculpe, ¿me permite su lumbre?
—Por supuesto —contestó sonriente. Desde entonces estoy en el infierno.

Como todos los enamorados - José Luis Zárate Herrera
Como todos los enamorados te traía una estrella del cielo, pero la Aduana, prevenida contra nosotros, los románticos, me la recogió por radiactiva.

Desde los doce pasos - Susana Duré
Jugada dudosa. Penal. El ejecutor miró al arquero sonreír, dibujando una rara señal en el suelo. Odiaba jugar en Arkham.

El título nunca debe ser más largo que la historia – Magnus Dagon
Estoy de acuerdo.
Decepción – Sergio Gaut vel Hartman
—No hay que creer en lo que dice la televisión —se queja un selenita—. Cuando dijeron que vendría LEM yo interpreté que nos visitaría el gran escritor polaco.

Monstruo - Ricardo Bernal
—Voy a construir un monstruo —dijo Luis, y se metió a su recámara. Nosotros seguimos jugando. De pronto...

Romance - Álvaro Menén Desleal
Dos soldados norteamericaños en el helicóptero:
—¿Qué pasa?
—Los mandos no responden: el helicóptero se enamoro de una mariposa.

Desapego - Angela Schnoor
Estaba anciana y su mal de Parkinson se agravaba. Tenía que tomar algunas providencias. Colocó un anuncio en el periódico: Se vende vibrador jubilado, pero con mucha experiencia.

Ramón Gómez de la Serna
En la película apareció un tipo parecido a alguien que hacía mucho tiempo que no veíamos y que al salir del cine nos lo encontramos esperando un tranvía.

Ilustrado - Mario Berardi
Ni bien su piel entera quedó cubierta de tatuajes, hasta el último rincón, se sintió amargamente defraudado: las imágenes no cobraban vida. Un fiasco. Toda una vida perdida. Los escritores son unos mentirosos.
Ella - José Luis Zárate Herrera
—Te amo —le dije.
Y ella, como toda robot bien programada, me dijo que se quería casar de blanco.

Ramón Gómez de la Serna
Estaba tan quieta y mística la laguna bajo el plenilunio, que vimos pasearse a Jesús por sus aguas.

Testimonio - Magnus Dagon
Cuando la última estrella se apagó, yo estuve allí para verlo.

Mientras todos dormían - Susana Duré
Tocó una bellísima melodía en el piano familiar. Sonrió, limpió la baba de las teclas, y volvió a la cuna.

Testamento - José Luis Zárate Herrera
No le dejo nada a nadie. El resto pueden repartírselo.

Descubrimiento retrógrado - Magnus Dagon
Los científicos hallaron la manera de erradicar todo dolor. Fue el primer paso para el Infierno en la Tierra.

Ley de Sturgeon – Sergio Gaut vel Hartman
Dos chatarreros entran a una biblioteca. Los ojos les brillan. Casi no pueden hablar por la emoción. Por fin, uno de ellos logra susurrar:
—¡Es maravilloso!

Harakiri - Ricardo Bernal
Érase una cebolla que se hizo el harakiri. En el velorio todos lloraron.

Destino - Mario Berardi
En la isla, tan pequeña ella, había sólo dos autos. Hasta que un día chocaron y todo cambió. Ya no dejarían de hacerlo.

Experimento - Jorge Martín
El experimento era un éxito. El mono, con cables conectados directo al cerebro, escribía en la pantalla sin necesidad de teclado. Su primera palabra completa fue: CRUELES.

Matemática fatal - Miguel Dorelo
Por figurar, se compró una 4 x 4. No pudo pagar las cuotas y se la sacaron. Avergonzado, se mató con una recortada calibre 16.

19 ráfagas del 21 de agosto del 2008


El salto cualitativo - Augusto Monterroso
—¿No habrá una especie aparte de la humana —dijo ella enfurecida arrojando el periódico al bote de la basura— a la cual poder pasarse?
—¿Y por qué no a la humana? —dijo el.

El hacedor de lluvia - Álvaro Menén Desleal
En cierto pueblo había un hombre que hacia llover a voluntad. Un día, borracho, desató una tormenta y murió ahogado.

Erase una vez… - José Luis Zárate Herrera
Hachas, sangre, muerte. El cuento de la Caperucita es horrible, y más la versión que se cuentan entre sí los lobos.

Juan José Arreóla
"Nos veremos en el infierno", me dijo ella en broma antes de apretar el gatillo; y aquí estoy todavía, esperando.

Adoquín – Sergio Gaut vel Hartman
El extraterrestre era bastante estúpido.
—Flor —dije mostrándole una camelia.
—¿Comer?
—No, oler. Y esto es un cuadro de Renoir.
—¿Comer?
—No. Contemplar, apreciar. Ah, esta es Josefina, mi suegra.
—¿Comer?
—Sí, por supuesto.

Max Aub
Lo maté porque estaba seguro de que nadie me veía.

Ramón Gómez de la Serna
El perro que se acaba de levantar de dormir la siesta no sabe si es perro o es hombre.

Desastre - José Luis Zárate Herrera
Lluvia vertical, el agua empieza a subir desde las paredes.

Queja – Sergio Gaut vel Hartman
El monstruoso díptero de Spica 9 estaba furioso.
—¡Mesero! ¡Otra vez hay un humano en mi sopa!

Ramón Gómez de la Serna
El niño engordaba a fuerza de gomas de borrar.

Max Aub
La hendí de abajo a arriba, como si fuese una res, porque miraba indiferente al techo mientras hacía el amor.

Contiguos - Adolfo Bioy Casares
Estaban tan acostumbrados a vivir juntos, a mirarse de cerca, que si se veían en la calle se turbaban.

Desgracia – Sergio Gaut vel Hartman
Nadie ha podido escribir jamás un cuento de trece palabras; trae mala suerte.

Ecosistema - José Luis Zárate Herrera
Flores de sangre. Abejas, vampiros y mariposas se enfrentan.

Elías Canetti
Él me robó la oreja izquierda. Yo le quité el ojo derecho. El me escondió catorce dientes. Yo le cosí los labios. El me coció el culo. Yo le cogí el corazón y se lo puse boca abajo. Él se comió mi hígado. Yo me bebí su sangre. Guerra.

Álvaro Menén Desleal
Otro brujo cayó en desgracia con los habitantes de su comunidad, y para vengarse de quienes lo impugnaban lanzo una maldición. Por esa maldición vino una larga sequía, y el brujo murió (como todos) de sed.

Augusto Monterroso
Hoy me siento bien, un Balzac, estoy terminando esta línea.

Ruinas - José Luis Zárate Herrera
El viajero del tiempo mira el edificio perfecto, majestuoso, erguido. Que poca cosa es. Que miseria. Que grandiosas son, en verdad, las ruinas.

Ramón Gómez de la Serna
Se miraron de ventanilla a ventanilla en dos trenes que iban en dirección contraria; pero la fuerza del amor es tanta que de pronto los dos trenes comenzaron a correr en el mismo sentido.

miércoles, 20 de agosto de 2008

26 parpadeos del 20 de agosto de 2008


Ramón Gómez de la Serna
Aquella niebla fue tan fuerte, que cuando pasó había borrado los rótulos de las tiendas.

Enrique Anderson Imbert
—Alégrate. Tu deseo ha sido otorgado. Escribirás los mejores cuentos del mundo. Eso sí: nadie los leerá.

De nuestros exploradores en la Tierra muerta - Georges Bormand
Hemos descubierto una ciudad sumergida. Parece Nueva York.

El viajero del tiempo - José Vicente Ortuño
…se encontró a sí mismo y no se gustó.

Cuento de horror - Juan José Arreóla
La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones.

Acosadores – Juan Pablo Noroña
—Señor, ¿desea chica, habano, salsa, alojamiento?
—Llévame ante tu líder.

Max Aub
Lo maté en sueños y luego no pude hacer nada hasta que lo despaché de verdad. Sin remedio.

Universo con desperfectos – Sergio Gaut vel Hartman
—Disque 3467 y espere.

Homero Santos - Juan José Arreóla
Los habitantes de Ficticia somos realistas. Aceptamos en principio que la liebre es un gato.

Copyright - Pere Calders
Alguien me ha hecho a mí y he sido vendido. Nunca he podido saber quién ha cobrado los derechos ni si ha sido un buen o un mal negocio.

Demasiado Tarde - Federico Schaffler
Cuando Jesucristo regresó, ya no estábamos.

Juan José Arreóla
La última vez que nos encontramos Jorge Luis Borges y yo, estábamos muertos. Para distraernos, nos pusimos a hablar de la eternidad.

De cuando los animales hablaban - Pere Calders
“Hay una tendencia excesiva a halagar a las hembras. Se ha hablado mucho de la gallina y nada de mí, que soy el gallo de los huevos de oro”.

Ramón Gómez de la Serna
"¡Un duelo a pistola!", gritaron los árboles del bosque y echaron a correr.

Restaurant en Rigel IV – Sergio Gaut vel Hartman
—¡Mozo! ¡Este humano está absolutamente crudo!

Peligros de los refranes - Saurio
Se fue a Sevilla. Murió de pie.

Errata - Max Aub
Donde dice:
La maté porque era mía.
Debe decir:
La maté porque no era mía.

Gran final - Adolfo Bioy Casares
El viejo literato dijo a la muchacha que en el momento de morir él quería tener un último recuerdo de lujuria.

El reencuentro - Bertolt Brecht
Un hombre que hacía mucho tiempo que no veía al señor K. le saludó con estas palabras:
—No ha cambiado usted nada.
—¡Oh! —exclamó el señor K., empalideciendo.

Ramón Gómez de la Serna
Estaba sentado en la terraza del café cuando vi que su corbata azul se volvía negra. Él sólo lo notaría al llegar a su casa.

Max Aub
Lo maté por no darle un disgusto.

El cortés - Max Brod
Una tarde, Kafka me visitó, y atravesó impensadamente una pieza donde estaba recostado mi padre. Éste se despertó, y Kafka murmuró al pasar:
—Le ruego, considéreme un sueño.

Guillermo Cabrera Infante
El general preguntó la hora y un edecán se acercó rápido a musitar: "La que usted quiera, señor Presidente".

La calumnia – Fernando Sorrentino
Cuando vio que Zutano escribía sobre una pared la frase FULANO ASESINO, Fulano, indignado, se lanzó contra Zutano y lo estranguló.

Sinergia – Ricardo Germán Giorno
Fuera del tiempo y el espacio, Dios tronó:
—¡Hágase la luz!
Y cayeron dos cubitos de hielo en mi vaso de whisky.

Raúl - Hernán Domínguez Nimo
El cataclismo barrió la superficie del planeta. Millones de personas perecieron, apenas un centenar sobrevivió. Raúl, el protagonista de este cuento, no fue una de ellas.

23 ráfagas del 20 de agosto de 2008


Augusto Monterroso
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Alfonso Merelo
Era el último hombre sobre la Tierra y de repente, alguien golpeó la puerta...
—¡Lestaulante chino, señol!

Nunca más - Ruth Ferriz
Después de despertar a la princesa que durmió cien años, el príncipe no logró convencerla para que accediera a dormir con él.

Las delicias de la promiscuidad - Édgar Omar Avilés
—Mamá, ¿quien es mi papi?
—No lo sé, hijo, eres un bebé de probeta...
—¿Qué es eso?
—Probe tantos hombres, que no sé quién es tu papá.

El espejo del alma - Pere Calders
No nos habíamos visto nunca, en ningún sitio, en ninguna ocasión, pero se parecía tanto a un vecino mío que me saludó cordialmente: él también se había confundido.

Página Asesina - Julio Cortazar
En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las 3 de la tarde, muere.

Monterrogibsoniana - Bernardo Fernández (Bef)
Y cuando despertó, el cielo todavía tenía el color de un televisor
sintonizado en un canal muerto.

El apocalipsis según Ballard - Sergio Gaut vel Hartman
El tiempo se hace arena y sumerge las ciudades.

Propiedades del colibrí - Jorge Ariel Madrazo
—Diga su última voluntad —conminó el jefe del pelotón.
—Deseo que cada soldado piense durante cinco minutos en un colibrí.
Así lo hicieron. Luego, ninguno osó oprimir el gatillo.

El expreso - Pere Calders
Nadie quería decirle a qué hora pasaría el tren. Le veían tan cargados de maletas, que les daba pena explicarle que allí no había habido nunca ni vías ni estación.

Asimov de la selva - Sergio Gaut vel Hartman
—Yo, robot, tú, Jane, supongo.
—No, cacharro inservible, tú, robot, yo, Livingston.

La prueba - S. T. Coleridge
Si un hombre atravesara el Paraíso en un sueño, y le dieran un flor como prueba de que había estado ahí, y si al despertar encontrara esa flor en su mano… ¿entonces qué?

Nostalgia y hospicio - Jorge Ariel Madrazo
Ella me reprendía, entre carcajadas: “¡Cállate, tú eres demasiado loco…!” La extraño tanto, hoy, en mi hospicio de alhucemas…

Aracnofilia - Rodolfo J.M.
Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró convertido en una enorme cucaracha que pataleaba en la tela de una todavía más enorme viuda negra.

Maniadick - Sergio Gaut vel Hartman
—¿Hablo con el FBI? Tómenme en serio, por favor. Me persigue un androide loco y me quiere matar.

Dilema - Aymer Waldir Zuluaga Miranda
Siempre decidieron por él. En el funeral llegó la ocasión, pero se quedó petrificado ante la encrucijada: ¿Café? ¿O té? ¿Cuál bebida caliente elegirá Su Majestad, hace poco huérfano y ahora viudo?

Obcecación - Pere Calders
Entre ir al cielo o quedarse en casa, prefirió lo último, pese al poder de la propaganda contraria, y del hecho de que en su casa había goteras y muchas y muy variadas privaciones.

El cuadro - Edgar Omar Avilés
De la galería todo quedó reducido a ceniza: aun las puertas, las vigas del techo, las estatuas y el decrépito velador. Pero se salvó un pequeño cuadro, donde estaba pintado el incendio.

Prepotencia sturgeoniana - Sergio Gaut vel Hartman
—¡Esto es insólito! ¿Desde cuándo los actinopterigios escriben libros sobre la Gestalt?
—Yo no soy un esturión cualquiera —respondió el pez, fosforescente de rabia—. Yo soy más que esturión

Dificultad - Mónica Cazón
No es sencillo ser mujer. Tampoco lo es ser hombre. Quizás el secreto para la sencillez sea seguir siendo niños.

Al fin mujer - Ruth Ferriz
La vampira era hermosa, los ojos de sus amantes se lo habían dicho una y otra vez. Sin embargo, al fin mujer, hubiera dado cualquier cosa por poder contemplarse en un espejo.

Tiempos difíciles - Jorge Ariel Madrazo
Los hombres-rana de la antigua China no podían ejercer su arte: a cada rato les eran pedidas las ancas para la cena del Emperador.

Ursula incomunicada – Sergio Gaut vel Hartman
—¡Hola, hoooola! ¡Qué ansible de porquería! ¡Hooooolaaaaaaa!