martes, 21 de septiembre de 2010

Cuenta Regresiva de Juan Manuel Valitutti

ÉPICO

49 – La pluma es más poderosa que la espada
El héroe remontó la torre, halló una puerta y la abrió. Encontró al mago sentado en un atrio. El mago le preguntó qué quería. El héroe le contestó:
—Matarte.
El mago alzó entonces la pluma y dijo:
—Soy el autor de tu vida. Si me matas, ¿qué pasará contigo?

48 – Fortaleza
La fortaleza había esperado por siglos, hasta que vio llegar un ejército. Dejó caer su puente levadizo y franqueó el paso armado.
—¡Está vacía! —rugieron los campeadores.
Pero la fortaleza latía y anhelaba…Izó su viejo puente y obturó todas las salidas, y tumba fue de la hueste.

47 – No quieres saber
—¿De qué hablan esos guardias? —preguntó un reo al otro.
El interpelado se acercó a los barrotes y estiró el cuello.
—De los ruidos que se oyen en nuestra celda —informó.
—¿Molestamos?
—Dicen que es extraño, ya que los reos que la habitaban… ¡fueron ejecutados hace semanas!

46 – Casi
Los siete enanos cruzaban el río.
—¡Lo logramos! —anunció el guía.
Los vítores se elevaron al unísono.
Se volvieron y contemplaron la corriente dominada.
Entonces vieron pasar los cuerpos de siete enanos arrastrados por las aguas.
—¡Ejem! —carraspeó el guía—. Parece que nos quedamos cortos…

45 - Una vez más
—¿Otra vez usted? —El verdugo se rascó la cabeza—: No es un hombre fácil de convencer, ¿eh? Siéntese, le referiré todo el asunto una vez más… pero, por favor, ¿quiere quitarse esa soga del cuello? ¡La maldita cosa me pone los pelos de punta!

44 – De tal palo…
La niña atravesaba el puente.
—¡Alto! —gorjeó el trol.
La niña tomó su masa y golpeó el adoquinado.
Y el trol cayó al río…
—¡Mi guerrera! —El vikingo alzó a la pequeña—. ¡Abrazo mortal!
Y la niñita abrazó a su papá hasta estrujarlo.

43 – Guerrero
El guerrero esperaba la orden de ataque.
—Oye, ¿qué tanto dudas? —rugió una voz—. Tienes las piezas blancas: ¡Mueve!
El guerrero no oyó la voz ni sintió la mano que lo izaba y lo hacía sobrevolar el terreno calcinado de la batalla.

42 – En cuotas
La dama esperaba en la noche.
Una flecha se clavó en un árbol.
Mensaje del amado: ¡pronto estarían juntos!
Pero llegó otra saeta…
La misiva era de los guardias, y venía con dedo incluido: “No se preocupe, después le mandamos el resto.”

41 – Sólo para elegidos
—¡Sólo el elegido podrá retirar la espada de la roca! —anunció el hechicero.
—¡Y ahora me lo dicen! —El joven caballero soltó la emperrada empuñadura y sopló sobre las llagas de sus manos—. ¡Toda la noche tironeando como un pelotudo!

40 – Los siete magníficos
El gigante esperaba al Mago Blanco. La batalla cundía y necesitaban refuerzos.
Llegó el hechicero.
—¿Noticias de los siete prometidos? ¡No los veo!
El gigante, compungido, admitió:
—Yo tampoco los vi… —y enseñó la bota embadurnada con los siete magníficos.

39 – Los libros no muerden
El aprendiz de hechicero robó el libro mágico del Mago.
Cuando cruzaba la puerta, el libro lo increpó:
—¡Existen 39 razones para que evites llevarme!
—¡Buen intento! —aplaudió el joven, y atravesó el umbral…
Murió 39 escalones más abajo.

38 – Regia
El Rey se detuvo ante la alcoba nupcial y encaró a los centinelas:
—¡Les ordeno que me dejen pasar! —bramó.
—Lo siento, mi Señor. —Los guardias cruzaron las lanzas sobre la puerta—. Su mujer grita más fuerte.

37 – Qué quiere que le diga
—Dime, bruja —comenzó el rey—, ¿qué ves en el caldero?
—Con todas estas alas de murciélago y patas de rana —espetó la fea bruja, revolviendo el caldo—, no mucho… ¡Sea bueno! Páseme la sal, ¿quiere?

36 – Que trata de la suerte
Los soldados se jugaban a la mujer.
Tiraron los huesos y uno de ellos ganó.
—¡Será mía! —dijo, y los demás asintieron.
El ganador se volvió hacia su trofeo…
La mujer, todo huesos, enarboló la guadaña.

35 – Avidez
El puente levadizo descendió y mordió el borde de la calzada.
El caballero rojo espoleó su montura y comenzó a atravesar los viejos montantes.
El negro azufre de la fosa seguía ávido la marcha escarlata.

34 – Mayoría de edad
Los niños decidieron hacerse hombres: matarían a un dragón.
La bestia dormía apaciblemente cuando las pequeñas sombras invadieron el recinto.
Brillaban las espadas, y el dragón abrió un ojo:
—Soy juguete del Destino —dijo.

33 – Trato hecho
—¡Valor, mi señora! —dijo el bravo, y echó un vistazo a los orcos amenazantes—. ¡Yo os salvaré!
—¡Absolutamente! —aprobó la dama, y empujó al campeón a la vorágine de uñas y dientes.

32 – Eterna caída
Debía escapar de la torre.
Hizo una soga con los sucesivos cortes de su cabello.
La lanzó por la tronera.
Intentó el descenso y cayó.
Sólo la pluma del autor lo rescata…

31 – Nunca salga sin su amuleto
—¡El poder del amuleto nos salvará —sentenció el Mago.
Los enanos presentaron el talismán.
El mago tomó el objeto y lo lanzó a la cabezota del gigante.
Rajaron cuando quedó inconsciente.

30 – Bueno por conocer
El gigante cayó herido de muerte.
El caballero del escudo misterioso había salvado al reino…
¡Mas ahora la pregunta es quién salvará a nuestro reino del caballero del escudo misterioso!

29 – Armadura
La armadura esperaba a su dueño.
Muchos probaron. Pero nadie era digno.
Hoy la armadura sigue esperando… ¿Quién uncirá sus extremos: el aire, el agua, la tierra, el fuego?

28 – Creación
El caballero rojo rugió. El caballero negro bramó. Las espadas se cruzaron. La sangre corrió… Entonces sobrevino la tormenta, y la lluvia cayó sobre el verso del bardo.

27 – Batalla
Acero con acero. Sudor con sudor. Imprecación va e imprecación viene. Ceños fruncidos. Ojos inyectados. ¡Dientes apretados! Poco a poco, la batalla, va moldeando a los hombres.

26 – Sacerdote
El sacerdote ungió al soberano. Todos vitorearon al salvador.
—Primero, deberá salvarse él. —El religioso rió con crueldad—: ¿Creen que lo he consagrado a Dios?

25 – Después
—¡Tómame, mi amor! —pidió la mujer.
Pero el hombre ya sopesaba el peso del acero.
—Después —dijo, y abrió la puerta a la otra batalla.

24 – Incluso los príncipes, ¿o qué creían?
—¡Tienes razón, padre! —reconoció el príncipe.
—¡Bien! —El soberano enarboló el cinto—. ¡Inclínate!
Y el príncipe, el culo al rojo, abandonó los aposentos.

23 – Pasaje temporal
Los caballeros atravesaron la boca de la ignota cueva.
Retrocedieron aterrados, sus monturas a todo galope, ya que un tren casi los embiste.

22 – La vuelta
—El estandarte es rojo, mi Señor.
El capitán de la tropa apartó los pendones negros y bajó la vista.
—Hemos perdido —anunció.

21 – La princesa
La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?
¡Su macho duerme del otro lado de un espadón hasta Dios sabe cuándo!

20 – Espada
¡Oh, escuchad! ¡Las espadas cantan! Y los bravos que las blanden corean de fondo los sones de sus repetidas muertes…

19 – Cambio de guardia
—¿Quién va?
—Tu reemplazo.
Los guardias estrecharon manos.
—¿Mucho frío? —indagó el advenedizo.
—No —contestó el saliente, ¡y desapareció!

18 – El elegido
Le anunciaron:
—Eres el elegido para salvar al Reino.
El muchacho pensó: “¡Mierda!”
Finalmente, dijo:
—¡Loado sea Dios!

17 – Repite después de mí
—El monje es bueno… —El niño vio que el monje se repasaba los labios con la lengua.

16 – Virgen
Se arrimó segura al unicornio.
El hermoso animal le guiñó un ojo y apuntaló el cuerno.

15 – Guardián
—No puedes pasar —dijo el guardián.
—¿Qué es esto? —se quejó el príncipe—. ¿Kafka?

14 – Catorce guerreros, según la profecía
—¿Cómo que trece? —El campeador estaba furioso—. ¿Y el catorceavo?
—Escribiendo, Señor… ¡Escribiéndonos!

13 – ¡Fue la reina!
—¡Fue…! —Los dedos crispados soltaron la copa envenenada y el Rey se murió.

12 – Gutural
¿Y qué esperaban? ¡Es una caverna, maldición! ¿Cómo describirían ustedes su voz?

11 – Música para enanos
¡El martillo sobre el acero, y el acero sobre el yunque!

10 – Regio
—Mi cetro brilla —dijo el tirano—. ¡Oscurézcase el orbe!

9 – A mandíbula batiente
El caballero animó una fogata.
El dragón se rió.

8 – ¡Fácil!
—¡Quiero reír, bufón!
—¡Encare el espejo, su Majestad!

7- Pócima
—¿Para matar?
—¡No, hombre, para el vientre!

6 – Negocio peligroso
Joyas en la barriga del dragón.

5 – Sortilegio
—¿Qué dices, puerta? ¿Te abrirás?

4 – De lo que la bruja mala le hizo al Rey
—¿Qué parece?
—¡Un sapo!

3 – ¿Cuáles son tus tres deseos?
—Ir, ver, vencer.

2 – Oración
—¡Uy, Dioses!

1 – Estrategia
—¡Corran!

0 – El mago de la torre deja la pluma a un lado: la obra —la vida— ha terminado

6 comentarios:

Patricia dijo...

¡Bravo!

El Titán dijo...

Excelente...hay algunos que atravesaron mi armadura...


Esteban

Pedro López Manzano dijo...

Me acabas de proporcionar 50 pequeñas satisfacciones.

Voy a enlazar esta entrada, si no te importa.

Saludos.

María Eugenia dijo...

Doncellas, enanos, sapos, verdugos que logran lo infrecuente: convocar el humor. Excelente!!!!

María Eugenia dijo...

Doncellas,sapos,guardianes y guerreros que convocan lo infrecuente,el humor.Muy bueno!!!

María Eugenia dijo...

Fabuloso: humor con solemnidad. Muy bueno!!!!