domingo, 25 de enero de 2009

128 parpadeos de Javier López


Javier López
Escucho los noticiarios de todas las cadenas, para estar desinformado desde diferentes puntos de vista.

Javier López
Aquella mujer tenía sus altibajos. Tres jugadores de baloncesto y dos enanos de circo a su cargo.

Javier López
La miré, desnuda, por el único ojo con el que podía verla, el de la cerradura.

Javier López
La pitonisa leyó en la palma de la mano de su cliente que la higiene no estaba entre sus mayores preocupaciones.
Javier López
Al final de sus días consiguió hilar una frase coherente: "me muero".

Javier López
Nos asustan los abismos cuando los vemos debajo, pero vivimos permanentemente con uno encima.

Javier López
Amó tanto la vida que la llevó consigo tras morir.

Javier López
Era medio exhibicionista. Por las noches al desnudarse, dejaba la persiana a medio echar, la cortina medio corrida, la luz medio encendida.

Javier López
El ocho es un número siamés.

Javier López
La solución al teorema de Fermat estaba escrita en un tuit.

Javier López
La que con más ternura ha acariciado mi cuerpo desnudo durante toda una noche ha sido una nórdica, una funda nórdica.

Javier López
Los seres humanos nos volvemos telepáticos a ciertas horas del día. A las dos de la tarde, todos pensando en comer.

Javier López
En aquél entierro no lloraba nadie. Las plañideras ya habían vendido todas sus lágrimas.

Javier López
Desde que aprendió papiroflexia su enorme biblioteca ocupa menos espacio.

Javier López
Usaba argumentos tan insostenibles que podías verlos caer al suelo mientras hacía sus exposiciones.

Javier López
Nunca sintió la necesidad de amar. Era una piedra como otra cualquiera.

Javier López
Por aquella puerta solo se podía entrar.

Javier López
Las nubes son el telón del cielo para cambiar el escenario sin que nos demos cuenta.

Javier López
Contaba relatos gastados de puro viejo. A veces, tenía que detener la narración para hacer algún zurcido.

Javier López
Encontraron una sombra en el lugar del crimen. Solo tuvieron que encajarla con su dueño para detenerlo.

Javier López
Reto a muerte. Espalda contra espalda, diez pasos, giro, desenfundo, apunto. Veo mi propio rostro. Muero a manos de un tramposo con espejo.

Javier López
Me hice anfibio para vivir sumergido en tu recuerdo.

Javier López
Su ira colérica airada enojó al enfurecido energúmeno rabioso.

Javier López
Era una madre humilde, tan solo pudo regalar a su hijo una caja de colores por su cumpleaños. Él se lo agradeció devolviéndole un arco iris.

Javier López
Sufrió una indigestión a causa de una manzana altamente gravitatoria.

Javier López
Tenía una máquina de coser muy antigua. Hacía pespuntes que convertían cualquier ropa actual en un traje de época.

Javier López
El túnel salió tan desviado que terminaba más atrás del lugar en el que comenzaba.

Javier López
Los edificios públicos se caracterizan no sólo por su arquitectura, sino por las largas colas de espera que dan vuelta a la manzana.

Javier López
Nunca supo por qué no se entendía bien con su mujer. Un amigo se lo aclaró: tu mujer habla coreano.

Javier López
Su cena eran los invitados a la cena.

Javier López
La tarta navegó. Usó las velas.

Javier López
Lo hizo según las instrucciones, pero todo falló. Se había equivocado de instrucciones.

Javier López
Prohibieron los rumores en aquél lugar. El lugar desapareció, solo había sido un rumor.

Javier López
Por efecto de la gravedad, la luna cayó sobre la tierra, haciéndose añicos. Los empleados tuvieron que regresar a la cristalería.

Javier López
El enigma de la frase incompl

Javier López
Nació un viernes y murió un sábado. Vivió noventa años.

Javier López
La palabra se propaga a la velocidad del sonido. Los rumores, a mucha más.

Javier López
La estatua se cansó de posar.

Javier López
Vio la sonrisa y unos ojos rasgados. Después, nada más. El kamikaze había alcanzado su objetivo.

Javier López
La crítica: "Plasma a la perfección su personalidad en cada obra". Su psiquiatra: "Tiene un problema de personalidad múltiple".

Javier López
Las crías del pez manta se quejan de que mamá las arropa demasiado por las noches.

Javier López
De los dos, uno tenía que morir. Ambos estuvieron de acuerdo en que fuera el otro.

Javier López
La novela de misterio no estaba en su estantería. Revolví toda la casa, sin encontrarla. No he vuelto a saber de ella.

Javier López
El psicópata pensaba que su novia era una inmadura. Por eso no se la comió.

Javier López
La Espasa chateaba con la Wikipedia.

Javier López
Para buscar a zutano, leyó los 25 tomos de la enciclopedia.

Javier López
Fue tan súbito que pasó antes de que ocurriera.

Javier López
Le robaron la infancia. Años después supo quienes fueron los ladrones, pero no apareció la mercancía.

Javier López
Lo sacaron por la puerta grande, porque no cabía por la pequeña.

Javier López
Revelaron la fotosíntesis.

Javier López
Aquél instrumento era muy antiguo. Hasta los acordes menores sonaban ya mayores

Javier López
—La antropofagia es una atrocidad, si no sabes poner los condimentos adecuados —aseguró el renombrado restaurador.

Javier López
Hizo de mediador en aquél conflicto. Los cortó a todos por la mitad.

Javier López
Su despedida de soltero consistió en irse.

Javier López
Sobrevivió a la catástrofe. No estaba allí.

Javier López
Fue vista por última vez acompañada de extraterrestres. La llevaron directamente al psiquiátrico. Los extraterrestres.

Javier López
El contorsionista sabía con precisión dónde le picaba en la espalda.

Javier López
El boicot se llevó a cabo. Comenzaron a aplaudir antes de que comenzara su discurso. Ya no dejaron de hacerlo.

Javier López
Resolvía sudokus mientras dormía.

Javier López
Era un psicópata meticuloso: hacía todos los pedazos iguales.

Javier López
A Dorian Gray lo engañaron vendiéndole un cristal azogado.

Javier López
Las abejas saben sacarle el jugo más dulce a la vida.
Javier López
Con la grabación de la cámara de seguridad pudo demostrarse que la víctima estaba allí en el momento del asesinato.
Javier López
Era evidente que aquél papiro en blanco hablaba sobre fantasmas.

Javier López
El expresidiario no podía soportar los códigos de barras.
Javier López
Con los intermitentes conectados, aquél coche parecía querer seducirte.
Javier López
Su árbol genealógico empezaba a estar podrido por las ramas.

Javier López
Eran tan pobres que encargaron la caja pequeña. Tuvieron que esperar a que se consumiera para enterrarlo.
Javier López
Entonaba bellísimos cantos en otros idiomas. El suyo apenas sí sabía hablarlo.
Javier López
El misterio sólo pudo resolverlo desde el más allá, a través de una médium.
Javier López
No rehusó aquella lucha. Al fin y al cabo, la muerte no parecía estar en tan buena forma.
Javier López
La carretera que seguían las aves discurría por encima de yertos troncos de árboles, en forma de finos hilos telegráficos.
Javier López
La herradura dio suerte a todos los caballos. Llegaron al unísono a la meta.
Javier López
La paz llegó, pero decidió marcharse de aquél ambiente tan hostil.
Javier López
La incógnita irresoluble de la ecuación cuyo resultado expresaba el universo, era dios.
Javier López
Tras el impacto del meteorito la luna quedó estática en el cielo durante meses. Su invalidez no le permitía moverse.
Javier López
Su vestimenta era muy llamativa. Te llamaba por tu nombre.
Javier López
Los gigantes juegan a la ruleta con una noria.
Javier López
Convivía con sus fantasmas, pero sólo él pagaba el alquiler.
Javier López
No consintió ir a su funeral.

Javier López
En los espejismos del oasis se escuchan cantos de sirena.
Javier López
Se perdió en el desierto bien provisto de agua, pero murió por la erosión.
Javier López
El envoltorio era el regalo.
Javier López
Fisgoneaba hasta en sus propios cajones.
Javier López
Era tal su economía en palabras, que éstas producían intereses.
Javier López
Se enfrentó a sus fantasmas. Tuvieron que desempatar lanzando una moneda al aire.
Javier López
Tras las vidrieras, el mundo es líquido e irreal.
Javier López
La flor de trompetilla es la gramola de las abejas.

Javier López
La dominaba con la mirada. Cuando se volvió miope, recuperó su libertad.
Javier López
Entre los dos edificios, el mago equilibrista se desliza por un hilo inexistente.
Javier López
El mago hizo desaparecer realmente la paloma, antes de que asomara por el borde de la chistera. El público nunca supo entender el truco.

Javier López
La teoría sobre la evolución sucumbió cuando fueron hallados restos fósiles de un explorador en el estómago de un dinosaurio momificado....

Javier López
La sabiduría había cenado un discurso pesado y lleno de incorrecciones. Luego tuvo toda la noche pesadillas con la ignorancia

Javier López
El trébol sintió, como un tumor, la aparición de una cuarta hoja. Ahora, algún imbécil afortunado acabaría con su efímera vida.

Javier López
Nunca pensé formar parte de tus lágrimas.

Javier López
Última voluntad: el explorador pide ser cubierto con tierra de los cinco continentes.

Javier López
No estaba tan equivocado, sólo erró dos palabras de las tres.

Javier López
Le dio la vuelta al asunto. Ahora era visible la etiqueta.

Javier López
No es que te haya olvidado. Precisamente lo que hago es porque te recuerdo.
Javier López
La analítica reveló que por sus venas circulaba algo que no era de naturaleza humana.
Javier López
Juicio clínico: falta de concentración, no responde a los estímulos, estado de ensoñamiento. Diagnóstico: sujeto enamorado.

Javier López
La alambrada en mitad del desierto era el espejismo que te impedía llegar adonde estaba el agua.

Javier López
Pintaba cuadros por arte de magia.
Javier López
La sequía acabó con la humanidad, y también con la laguna Estigia. Desde entonces, miles de millones de almas vagan sobre un terreno baldío.

Javier López
Con qué poca gravedad pronunció su discurso el astronauta: "Un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad".
Javier López
En el instante de morir, el nonato ve su no vida.

Javier López
Se sintió aplastado por la fuerza de la gravedad de su voz.

Javier López
Se salvó porque supo reaccionar ante el infarto. Tampoco era muy diferente a otras veces que le habían roto el corazón.
Javier López
Hacíamos el amor en un pajar, justo en el lugar donde estaba la aguja.
Javier López
Su única compañía era la baraja de cartas con la que hacía solitarios.
Javier López
Un agujero en un zapato aclaraba la causa de la muerte. Era el orificio de salida de la bala.
Javier López
La soledad también le abandonó.

Javier López
Las nuevas musas atienden online a los escritores de blogs.

Javier López
El buzo amaba profundamente a su compañera de inmersión.

Javier López
Encontré una bala perdida.

Javier López
Las cebras se sentían prisioneras en el zoo.

Javier López
Compartíamos los mismos gustos. Ambos sabíamos a vainilla y chocolate.

Javier López
Mi chica sólo vestía medias. Yo, la camisa medio abierta, el pantalón medio bajado.

Javier López
Publicó una obra con dos volúmenes. El segundo era la fe de erratas del primero.

Javier López
Se habían perdido la constantes vitales. El médico anotó la hora del fallecimiento. Ahora ya podrían enterrar al Mar Muerto.

Javier López
Su enfermedad era galopante. El ludópata lo apostaba todo en las carreras de caballos.

Javier López
Al cielo se sube por una escalera inacabable. El infierno tiene escaleras mecánicas, para bajar cómodamente.

Javier López
El tornillo y la tuerca mantenían una estrecha y profunda relación.

Javier López
Los fantasmas son almas cargadas de electricidad estática.

Javier López
El instante que mejor aprovechó en su vida fue el posterior al último, porque con ese ya no contaba.

Javier López
El músico pidió ayuda a la musa. Llevaba tiempo que solo tocaba afinado el timbre de la puerta.

Javier López
Los grandes edificios tienen corazón, pulmones, arterias e incluso intestinos.

Javier López
En el baile de máscaras, mi mujer apareció disfrazada de mi amante. Afortunadamente, no pudo valorar la reacción de mi mirada.

10 comentarios:

Olga A. de Linares dijo...

¡Buenísimos parpadeos, Javier, excelente muestra de tu trabajo!

Oriana P. S. dijo...

¿Y ahora cómo hago yo para escoger un favorito sin que los otros 127 parpadeos protesten? Me la ponen MUY difícil.

Bien merecida esta entrega, Javier.

Y que vengan más. Muy buena idea, Sergio.

nohubounavez dijo...

Magnífica selección, Sergio.
Y merecido el homenaje a Javier López.
¿Por qué parpadeos? ¿Por qué los parpadeos son sueños brevísimos, de unas pocas décimas de segundo?
Los tuits de Javi son parpadeos que levantan ráfagas.
Gracias, Sergio, Javi...

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Para nombrar el blog usé dos palabras que indican acciones breves, no demasiado corrientes pero tampoco arcanas. Las ráfagas soplan por la mañana y los parpadeos se dejan sentir a la noche, después del vino. Podrían intercambiarse, pero ya se formó una tradición y a mí me sirve como guía o señal: uno y uno, como el péndulo, el tic-tac del reloj o los latidos del corazón.

El Titán dijo...

excelente, como siempre...
dificil elegir uno...

Manuel dijo...

Me sumo a los elogios de los/las anteriores comentaristas. Visto en perspectiva, leerlos todos, los 128, unos detrás de otros, te dejan sin resuello. Una inmersión a las profundidades creativas . Necesariamente tengo que salir a superficie para respirar.
Felicitaciones por esta magnífica selección.

Javi dijo...

Gracias a todos, como ya he dicho a lo largo del día, cada uno tenéis vuestra aportación en estas 128.
Así que un abrazo a todos, también a tí Titán, que aunque pocas, hemos tenido buenas coincidencias siempre en nuestros blogs.

Ogui dijo...

Muy buenos. No sabría cómo elegir uno, pero el de la aguja y el pajar es de lo más significativo. Ley de Murphy del pajar: Si buscas una aguja en un pajar, no la encontrarás, pero si haces otras cosas, la aguja te encontrará. De la peor manera...

Salemo dijo...

128 parpadeos con un alto porcentaje de muy buenos.
Argumentos insostenibles, la mujer que habla coreano,instrucciones fallidas, murió a los noventa años y cámara de seguridad son mis cinco elegidos.
Porque me gusta elegir, simplemente.

Javi dijo...

Para mí son muy importantes vuestras opiniones, Ogui y Salemo, sois grandes consumidores de Ráfagas, y que os hayan gustado las mías es un verdadero honor.
Desde Olga (la más madrugadora) hasta vosotros, os doy las gracias a todos por vuestros comentarios.
Saludos.