jueves, 2 de octubre de 2008

16 parpadeos del 2 de octubre de 2008


Naufragio - Paola Cescon
Abismal necesidad de llorar contenida, durante años ocultar la tristeza. Hasta un día de tormenta traicionera. Entonces, perecer ahogado en dolor y encontrar la muerte en un río de lágrimas.

Biblia - José Luis Zárate
Dios no ha actualizado su blog.

Justicia sin poesía – Sergio Gaut vel Hartman
Lo ideal sería comprar abogados por lo que valen y venderlos por lo que ellos creen valer, aunque eso no impedirá que se queden con todo el beneficio de la transacción.

Relaciones públicas - Olga A. de Linares
No se relacionaba con nadie que no le fuera presentado formalmente. 
Harto de que me superara en todo, le hice conocer a mi más fiel amiga, la Derrota.

Mi musa - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta
De tanto desearla la tuve. Era muy buena porque los cuentos salieron perfectos. Su belleza aturdía por lo que tuve un don extra con ella. Emite flatulencias, es estúpida, no sabe cocinar. 

Javier López
En los troncos de los árboles, los pájaros esconden sus partituras.

Confusión acertada - Maria Cristina Rolnik
Los dientes de mi abuela sonríen tras el vidrio de un vaso todas las noches. Una madrugada la tía sonámbula bebió equivocada. Desde entonces es feliz y come caracoles blandos.

José Luis Zárate González
Al morir mi vida pasó ante mis ojos, realmente me alegro de haber muerto.

Daniel Frini
Cuando mamá me miró a los ojos dijo: ¡muere vampiro!

Esterilidad global – Magnus Dagon
Por medio de un hechizo irreversible, la sacerdotisa solitaria convirtió a cada hombre y mujer en irrepetibles llaves y cerraduras.

Novia eterna - Guillermo Vidal
Ella desde niña tejía y tejía sin detenerse y sin levantar la vista con la sola esperanza de que existiera un Ulises para ella. Confiaba ciegamente en la fuerza del mito.

Complejo - Jorge Martín
—Hijo, sos adaptado.
—Adoptado mama.
—No, hijo, te sacamos de una novela.

Susto 2 - Héctor Ranea
Cuando el dinosaurio despertó, se sobresaltó: Monterroso ya estaba ahí.

Picnic interrumpido - Claudio Amodeo
¿Un vacío lleno? ¡Boris, dejá el vino para el asado!

Saurio
A canilla regalada no hay que mirarle el cuerito.

Sombra - Jacinto Deleble Garea
Se trataba de la única mujer con la sombra roja. Buen beneficio extrajo en los circos televisivos con aquella peculiaridad suya. Pero llegó la muerte.
—Es tu hora —dijo. Y ahora suple sus vacaciones.

1 comentario:

Jacinto Deleble dijo...

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¡Excelente Paola Cescón!

Siempre es un premio leerla.

Muy buena también la tuya sobre los abogados, Sergio.

Se vé que los conoces.

Un saludo.

Hasta pronto.





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