sábado, 6 de septiembre de 2008

15 parpadeos del 6 de septiembre de 2008


Almirante - Ambrose Bierce
El Almirante es la parte de un buque de guerra que se encarga de hablar, mientras el mascarón de proa se encarga de pensar.

La educación sexual de Caperucita - Angela Schnoor
—¿Por qué tienes la lengua tan grande?
—¡No hagas esa clase de pregunta, niña tonta!
¿Cuántas veces su abuela le contó esta historia?

El juicio - Gabriel Jiménez Emán
Se encontraba en medio del tribunal, todas las miradas de los jueces clavadas negramente en él. Esperaba la sentencia.
—Lo condeno a vivir para siempre —dijo uno de los esqueletos.

Lo que siente un joven de 25 años a principios del siglo XXI - Francisco Costantini
Miedo. Y un poco de esperanza.

G. C. Lichtenberg
Llovió tan fuerte que todos los cerdos se lavaron y todos los hombres se emporcaron.

Esto es inútil - Eduardo Abel Gimenez 
—Esto es inútil —pensó. Y así juntó sus cosas y se fue para siempre.
Desde entonces los ateos tenemos razón.

Francisco Tario
Hay en mí constantemente una curiosidad incurable por aquella Tierra silenciosa, nocturna, llena de pisadas celestes; aquella Tierra sin hombres, color violeta, de hace setecientos billones de años.

Deber – Daniel Frini
Se enamoró de su prisionera. Sabía que sus superiores no aprobarían su relación, se burlarían, sería injuriado, escarnecido, sus compañeros se mofarían. Hizo lo más sensato: le pegó un tiro en la nuca a su amada.

Visitante célebre - Sergio Gaut vel Hartman 
—¡Señor Bradbury! —dijo el marciano emocionado—. ¿A qué debemos el honor de su visita?

Laberinto 2 - Jorge Martín
—Yo pedí vegetales, pero en casa ajena como lo que me ponen en el plato. Insistieron en enviar catorce jóvenes para alimentarme, cuando la carne humana ni siquiera tiene buen sabor. Después me dicen monstruo.

Sugerencia - José Luis Zárate Herrera
—Schere —dijo el sultán, con la voz pastosa de sueño — ¿Por qué en vez de desvelarme todas las malditas noches, mejor escribes un libro?

Artículo de lujo - Magnus Dagon
Al nacer le tatuaron un código de barras en la frente. Desde
entonces ahorra para poder comprarse a sí mismo.

La personalidad - Jean Tardieu
Paso uno: suponga que usted no existe y encuentre un sustituto.
Paso dos: observe atentamente su mano izquierda y diga a quién pertenece.

Tiempo - José Ramón Vila (Txerra)
¿Un segundo me dice? Lo siento, pero no dispongo de tanto tiempo.

Otro Despertar - Esteban Moscarda 
Cuando despertó, ni dinosaurios ni hadas ni robots; solo la cruda realidad…